Lo que debes saber antes de servir como misionero en el Medio Oriente
Cuando era niño y mi familia se trasladó a Estados Unidos, muchos se preocuparon por nosotros. Les preocupaban las pandillas, las drogas y los secuestros. Esto se debía a que, desde nuestra perspectiva, Estados Unidos era un lugar increíblemente peligroso. Ahora bien, ciertas partes del país podrían encajar dentro de esta descripción, pero todos los estadounidenses saben que no todo el país es lo mismo. Esto es cierto en el Medio Oriente. Hay una gran diversidad en la región.
Sí, hay desiertos por todas partes, pero también puedes encontrar algunas de las pistas de esquí y las playas más hermosas del mundo. Muchos países prohíben la venta y el consumo de alcohol, pero a menos de cinco minutos de nuestra iglesia, en Líbano, puedes encontrar uno de los mejores bares del mundo. Hay muchos musulmanes en el mundo árabe, pero no olvides que este es el lugar donde nació el cristianismo. No todo el Medio Oriente es lo mismo.
Si te estás preparando para servir como misionero en el Medio Oriente, es importante que sepas que el evangelio de Jesús ha sido predicado aquí desde que Jesús caminó sobre la tierra. Hay una presencia cristiana histórica en la región y, por lo tanto, una percepción general del cristianismo. A través de los siglos, según diferentes partidos políticos, gobernantes y regímenes que han llegado al poder y con la influencia de varias religiones, ha habido expresiones positivas y negativas del cristianismo en la región. Por ello, encontrarás que hay personas abiertas al mensaje del evangelio, otras que son hostiles al mensaje, y en su gran mayoría indiferentes a él.
Aunque la presencia cristiana en el Medio Oriente se remonta a la iglesia primitiva, hay una ausencia del evangelio. Tristemente, por razones que son demasiadas para mencionar aquí, el evangelio se ha perdido a lo largo del Medio Oriente. Por eso, permíteme mencionar tres puntos que cualquiera que anhela ser un misionero en el Medio Oriente debe saber.
Ver correctamente el aprendizaje del idioma
Aprender árabe y el dialecto local es bueno y útil, pero no lo es todo. Sin duda, en algunas áreas es más crucial que en otras. Pero tú puedes alcanzar a millones de personas que hablan árabe a través del inglés. ¡No pases por alto esta maravillosa oportunidad!
Al evaluar con tu iglesia tu deseo de servir como misionero, evalúen, tanto tú como tu iglesia, el lugar adonde te están enviando, a qué te están enviando y si necesitas priorizar el aprendizaje del árabe o no.
Entender el lugar que le corresponde a la contextualización
No puedes ser un misionero fiel sin alguna contextualización básica, pero la contextualización no lo es todo. No necesitas ser un experto en el islam o tener una comprensión profunda de las costumbres y la cultura árabes antes de poder hacer amistades genuinas. Prepárate bien, pero cuando estés allá, construye amistades y cuéntales sobre Jesús.
He visto una y otra vez cómo una persona ha pasado por alto alguna de las normas o costumbres de la cultura, pero su humildad y amor genuino por Jesús y la persona compensan cualquier error que podría haber cometido. La contextualización tiene su lugar, pero no lo es todo.
Recordar la centralidad del evangelio
El evangelio es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree. Si no se proclama el mensaje del evangelio con claridad y denuedo, el aprendizaje del idioma y la contextualización carecen de sentido.
Como el cristianismo bíblico no está correctamente representado en el Medio Oriente y el evangelio mayormente se da por sentado por los que se identifican como cristianos, un misionero tiene que tener claro el evangelio. Es vital entender la profundidad, la belleza y el poder del evangelio porque si no lo entiendes, perderás el corazón del mismo y tus esfuerzos serán infructuosos.
En el Medio Oriente, necesitamos una muestra visible y tangible del evangelio a través de vidas renovadas. Aquellos que no conocen a Cristo necesitan ver a Cristo en ti. Y cuando puedes explicar la razón de la esperanza que tienes, con alegría, con pasión y con claridad, nada más es tan hermoso o tan importante.









