¿Qué hago si seguir a Jesús perjudica mis relaciones?
Jesús dijo: “No piensen que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su misma casa.
El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí . Y el que no toma su cruz y sigue en pos de Mí, no es digno de Mí. El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por Mi causa, la hallará.” —Mateo 10:34–39
¿Qué significan estas palabras?
Tenemos razones bíblicas para pensar que Jesús quiere traer paz a las naciones. Pero cuando Jesús envía a Sus discípulos en misión, Sus palabras son, francamente, impactantes. Les está diciendo que al seguirlo, experimentarán división con las personas más cercanas a ellos.
La “espada” que Jesús menciona aquí claramente no se refiere a un conflicto militar. Más bien, es una referencia a la aguda división social que produce la lealtad total a Jesús. Seguir a Jesús significa amarlo mucho más que a cualquier otra persona en este mundo. En el relato de Lucas, nuestro amor por Jesús debería hacer que nuestro amor por familiares y amigos parezca odio en comparación (ver Lucas 14:26).
Entonces, ¿qué significa esto en la práctica?
ESCOGER A JESÚS POR ENCIMA DE TODO
Comencemos por lo que no significa. Jesús no quiere que seamos faltos de amor hacia nadie, incluidos nuestros familiares y amigos. Según la Escritura, el amor supremo por Jesús implica amor desinteresado por tu familia, tus amigos e incluso tus enemigos. Ningún seguidor de Jesús puede ni debe usar estas palabras para justificar ser un cónyuge, padre, hijo o amigo sin amor.
Más bien, Jesús quiere que estemos tan cautivados por el amor hacia Él que anhelemos estar con Él, escucharlo, obedecerlo, agradarle, disfrutarlo y exaltarlo por encima de todos los demás. Y cuando esto sucede, inevitablemente habrá división con quienes no lo aman de la misma manera.
Cada verano, paso tiempo dialogando con adolescentes de mi iglesia durante el campamento estudiantil, y sin excepción, muchos de ellos comparten cómo seguir a Jesús y compartir el evangelio les ha traído desafíos en sus amistades. En un campamento con otras iglesias donde prediqué el verano pasado, un estudiante asistió después de haber sido golpeado y rechazado por su familia cuando decidió seguir a Jesús.
Pero lo que más me anima de estos estudiantes es que creen que Jesús vale la pena. Y ese es el punto de las palabras de Jesús. La verdadera vida se encuentra en un amor total por Él, y Él es el amigo que abre la puerta al amor del Padre, quien, junto con el Espíritu Santo, es supremamente digno de todo nuestro afecto.
ESCOGER A JESÚS EN LA VIDA COTIDIANA
La aplicación de estos versículos no es solo para adolescentes en una cultura cada vez más anticristiana. Estas palabras de Jesús se aplican a todo seguidor de Jesús, sin importar la edad o la etapa de la vida. Amar a Jesús de todo corazón inevitablemente traerá desafíos en las relaciones con personas que no lo aman. Podemos perder amistades, aceptación, reputación, un empleo o, en algunas partes del mundo, incluso podemos perder la vida.
Pero según la Palabra de Dios, amar a Jesús vale absoluta e indiscutiblemente nuestra vida. Por lo tanto, incluso cuando ese amor resulte costoso en este mundo, dediquemos nuestra vida a amar a los perdidos de tal manera que, con esperanza y oración, lleguen a conocer el amor sacrificial de Jesús por ellos.
Nota del Editor: Este artículo apareció por primera vez en The Commission, el boletín quincenal de Radical que presenta historias del evangelio alrededor del mundo y artículos de David Platt y otros para ayudarte a seguir a Jesús y darlo a conocer. ¡Suscríbete hoy!









