Un mundo espiritual con armas espirituales

Un mundo espiritual con armas espirituales

Nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.

Imagina esto: te despiertas una mañana y, al mirar hacia afuera, estás rodeado. Todo un ejército—caballos, carros, armas—cerrándose sobre ti y un amigo que está a tu lado. Sin escapes. Sin defensa. Empiezas a entrar en pánico.

Pero entonces tu amigo te mira y te dice con calma: “No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos”.

Probablemente mirarías fijamente a tu amigo y pensarías: “¿De qué hablas? Solo estamos nosotros. No hay nadie más”.

Eso es exactamente lo que pasó en 2 Reyes 6, cuando Eliseo y su criado estaban rodeados por sus enemigos, y Eliseo oró: 

“«Oh Señor, te ruego que abras sus ojos para que vea». Y el Señor abrió los ojos del criado, y miró que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo.” (2 Reyes 6:17)

En ese momento, el criado de Eliseo obtuvo un vistazo del mundo espiritual y se dio cuenta de que el ejército sirio que los rodeaba estaba claramente en desventaja, no físicamente, sino espiritualmente. Y en ese instante, cuando lo invisible se volvió visible, todo cambió.

El arma de la oración

“Cuando descendieron hacia él los arameos, Eliseo oró al Señor, y dijo: «Te ruego que hieras a esta gente con ceguera». Y Él los hirió con ceguera conforme a la palabra de Eliseo. Entonces Eliseo les dijo: «Este no es el camino, ni es esta la ciudad; síganme y yo los guiaré al hombre que buscan». Y los llevó a Samaria.” (2 Reyes 6:18–19)

¡Eliseo llevó a ese ejército directamente a Samaria para que el rey de Israel los capturara! Es asombroso. ¿Cómo sucedió eso?

Ellos vieron el mundo espiritual y pelearon con un arma espiritual. ¡Todo lo que hizo fue orar!

Esta es mi pregunta para ti hoy: ¿Crees que nuestras oraciones tienen poder para afectar el movimiento de ejércitos en este mundo?

La batalla invisible que se libra en estos momentos

Historias como esta aparecen por toda la Escritura. El Señor deja claro que hay un mundo espiritual e invisible a nuestro alrededor que es tan real como el mundo físico y visible, pero mucho más poderoso.

En este mismo momento hay seres gloriosos que nos dejarían sin aliento si pudiéramos verlos. Solo pregúntale a Daniel en la Biblia, que vio a uno de ellos y cayó sobre sus manos y rodillas, temblando y casi sin poder respirar—¡y eso fue cuando vio a uno de los “buenos”!

Dios nos dice en Efesios 6 que hay principados, potestades, poderes del mundo de las tinieblas y fuerzas espirituales de maldad obrando en nuestra vida y alrededor del mundo en todo momento. Hay seres malignos a nuestro alrededor que harían que hasta el más rudo de nosotros cayera al suelo, aterrorizado y temblando, si pudiéramos verlos.

Para la mayoría de nosotros, lo que acabo de escribir suena muy extraño. La mayoría vivimos con una visión del mundo que explica casi todo por lo que podemos ver, tocar, probar, oler o escuchar. Decir que crees en la existencia de ángeles y demonios es como decir que crees en dragones y elfos. Pero Dios nos dice en Su Palabra que vivimos en un mundo espiritual, y esa realidad debería cambiarlo todo en la manera en que vivimos.

Preparándonos para la batalla

Te animo a leer Efesios 6:10–20 y reflexionar por un momento en cómo puedes enfrentar el mundo espiritual con armas espirituales en tu vida y en el mundo que te rodea:

Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de Su fuerza. Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.

Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

Estén, pues, firmes, ceñida su cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con la preparación para anunciar el evangelio de la paz. Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomen también el casco de la salvación y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

Con toda oración y súplica oren en todo tiempo en el Espíritu, y así, velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Oren también por mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que al proclamarlo hable sin temor, como debo hablar.


David Platt

David Platt sirve como pastor en el área metropolitana de Washington, D.C. Es el fundador de Radical.

David recibió su doctorado del Seminario Teológico Bautista de New Orleans y es el autor de Don’t Hold Back [No te quedes donde estás], Radical, Sígueme, Contracultura, Algo tiene que cambiar, Before You Vote [Antes de votar], así como los varios volúmenes de la serie Christ-Centered Exposition Commentary [Comentario Expositivo centrado en Cristo]. 

Vive junto con su esposa e hijos en el área metropolitana de Washington, D.C.