Amistades & la Gran Comisión

Amistades & la Gran Comisión

Andrew Fuller fue un teólogo del siglo XVIII, un ministro destacado en Inglaterra y uno de los miembros fundadores de la Sociedad Misionera Bautista, una organización de gran importancia en la historia de las misiones modernas.

También fue un gran amigo. De hecho, la amistad desempeñó un papel central en la reconocida eficacia de Fuller al promover las misiones y obedecer la Gran Comisión, una lección de la que aún hoy podemos aprender.

Una de las formas en que la amistad moldeó a Fuller fue afinando su comprensión teológica sobre cómo proclamar el evangelio. Al comienzo de su ministerio, Fuller había adoptado una corriente de enseñanza que desalentaba la evangelización.

Esta enseñanza sostenía que ofrecer el evangelio a los incrédulos era cruel, ya que estos no podían responder sin la intervención de Dios. Era una enseñanza común dentro de la denominación de Fuller y resultaba en escasos esfuerzos por evangelizar.

Debemos cultivar amistades con creyentes que nos animen a perseverar y a dar a conocer a Jesús.

Pero Fuller cambió de opinión. Amigos fieles lo ayudaron a ver que la Biblia enseña que Dios ordena a los creyentes a compartir el evangelio con el mundo. Lo guiaron hacia una sana enseñanza sobre el tema, incluyendo las obras de Jonathan Edwards.

En su propio libro, El evangelio para todos los hombres, Fuller escribió acerca de lo que había aprendido: que era deber de todas las personas creer en el evangelio y deber de todos los creyentes predicar las buenas nuevas a cualquiera que las quisiera escuchar.

Sus amigos animaron a Fuller a publicar el libro, aunque él estaba preocupado por la posible reacción negativa que pudiera generar. Sin embargo, siguió adelante, y la obra ayudó a liberar a su denominación del descuido en cuanto a la evangelización. También impulsó muchos de los esfuerzos misioneros que vinieron después.

Esto es un recordatorio de que nuestros amigos moldean nuestra manera de pensar, y de que nosotros también tenemos un papel en moldear a nuestros amigos. Incluso recomendar un buen artículo o libro puede tener un impacto duradero. Las Escrituras nos recuerdan: “El que anda con sabios será sabio, pero el compañero de los necios sufrirá daño.” (Proverbios 13:20).

Sosteniendo la cuerda en la amistad

Un amigo que tuvo un papel destacado en la vida de Fuller fue William Carey.

Carey fue uno de los dos primeros misioneros enviados por la Sociedad Misionera Bautista, que Fuller y sus amigos fundaron en 1792. Esta sociedad misionera marcó un punto de inflexión importante en las misiones modernas y dio inicio a un gran esfuerzo por enviar más obreros del evangelio al campo misionero.

Fuller nunca fue al campo misionero personalmente, pero Carey animó a su amigo diciéndole que quienes envían misioneros tienen un papel fundamental en dar a conocer a Jesucristo a todas las naciones. Carey dijo famosamente: “Bueno, yo bajaré, si tú sostienes la cuerda.”

Andrew Fuller sostuvo la cuerda durante muchos años como secretario de la sociedad misionera, trabajando incansablemente para recaudar apoyo para los misioneros y defendiendo la misión frente a una feroz oposición. Su amistad con Carey es un monumento destacado al poder de la amistad y la colaboración Cristocéntrica.

También nos anima a cultivar amistades centradas en el evangelio, especialmente en un mundo que se vuelve cada vez más individualista.

Debemos pedirle a Dios que nos ayude a cultivar amistades profundas que le glorifiquen, con creyentes que compartan nuestra misma visión, que nos ayuden a pensar bíblicamente, nos animen a perseverar y nos permitan colaborar por el evangelio y para dar a conocer a Jesús.


Enmanuel Veras

Enmanuel Veras es ingeniero de software y miembro de Iglesia Bíblica Sola Gracia, donde también sirve como líder juvenil junto a su amada esposa, Nicole. Viven en Santo Domingo con su mascota, Coco.