¿Cómo llegó el evangelio a Camboya?
De una población de 16,7 millones, se estima que 320.000 personas en Camboya se identifican como cristianas. Al considerar la Iglesia actual, podemos obtener perspectiva al mirar atrás en la historia para ver cómo y cuándo el evangelio llegó por primera vez a los camboyanos. Entonces, ¿cómo llegó Camboya a su situación actual?
¿CÓMO LLEGÓ EL EVANGELIO A CAMBOYA?
En 1923, los primeros misioneros protestantes llegaron a Camboya cuando el país aún era una colonia francesa. Procedentes en su mayoría de Norteamérica, estos misioneros se enfocaron en la traducción de la Biblia, la plantación de iglesias y la evangelización entre el pueblo jemer. Mientras servían a estas comunidades, establecieron escuelas y formaron y capacitaron a líderes en las iglesias locales. El crecimiento fue lento, pero los discípulos camboyanos se multiplicaron.
Pero solo 40 años después de la llegada de los primeros misioneros, el cristianismo enfrentó la oposición del régimen de los Jemeres Rojos, un brutal régimen comunista que gobernó Camboya de abril de 1975 a enero de 1979.
El cristianismo, como todas las religiones, era visto como una amenaza a la visión comunista de un estado ateo. Los misioneros extranjeros fueron expulsados y casi todas las iglesias asociadas con Occidente cerraron.
Los cristianos camboyanos fueron blanco de persecución tanto por su fe como por los lazos que se percibían con la influencia occidental. Durante este tiempo, los camboyanos sufrieron y millones murieron bajo el régimen debido a ejecuciones, hambre, enfermedades y trabajo forzado. Para el final del régimen de los Jemeres Rojos, la iglesia cristiana en Camboya prácticamente había dejado de existir.
A finales de la década de 1980 y en la de 1990, Camboya se reabrió al mundo tras la caída de los Jemeres Rojos. Los misioneros regresaron y el evangelio comenzó a extenderse, ya que muchos encontraron esperanza en Cristo en medio del sufrimiento. Los movimientos evangélicos crecieron rápidamente, a menudo liderados por creyentes camboyanos que habían llegado a la fe en campos de refugiados a lo largo de la frontera con Tailandia.
¿CÓMO ES LA IGLESIA EN LA ACTUALIDAD?
Hoy, alrededor del 2% de la población se identifica como cristiana. Se estima que el 95% de la población se identifica como budista. Aunque la Constitución de Camboya garantiza la libertad de culto, la realidad para los cristianos puede ser difícil. En general, los creyentes pueden adorar y organizarse legalmente, pero aún enfrentan desafíos culturales en una sociedad donde el budismo está profundamente entretejido con la identidad nacional y la vida cotidiana. En algunas áreas rurales, la presión social y los malentendidos sobre la enseñanza cristiana pueden hacer que la conversión y la vida de iglesia sean difíciles, y muchas iglesias locales operan con recursos financieros y teológicos muy limitados.
Aunque la población cristiana es pequeña, el evangelio se está extendiendo en Camboya. Uno de los principales motores de este crecimiento es la plantación de iglesias y el alcance evangelístico más allá de las ciudades hacia los pueblos y regiones remotas.
¿CÓMO PUEDES ORAR POR LA IGLESIA EN CAMBOYA?
En un país mayoritariamente budista, muchos camboyanos no conocen la verdadera libertad, esperanza y vida que se encuentran en Cristo.
Ora para que el evangelio sea escuchado y conocido, de modo que los perdidos vean que no hay esperanza en el budismo y entiendan su necesidad de Cristo. Muchos pueblos camboyanos, especialmente en áreas rurales, no tienen iglesias que difundan el evangelio ni donde los creyentes puedan reunirse. Ora para que los esfuerzos de plantación de iglesias en pueblos sin presencia de iglesias tengan éxito y den fruto a largo plazo.
Ora por los esfuerzos de Radical para levantar y capacitar a jóvenes creyentes camboyanos como plantadores de iglesias. Ora para que se les abran puertas y para que su carácter y su fe sean fortalecidos como líderes. Ora también por la colaboración de Radical con un ministerio que provee un hogar seguro y cuidado para víctimas de trata en Camboya. Ora para que estas víctimas puedan superar el trauma y experimentar vida y sanidad en Cristo.
Por último, da gracias al Señor por la expansión del evangelio, incluso en lugares difíciles de alcanzar como Camboya.









