Para una ocasión como esta
“Para una ocasión como esta.”
Suena como una frase común. Pero proviene de una historia extraordinaria.
Mardoqueo envió un mensaje con estas palabras a Ester en el palacio del rey mientras el pueblo judío enfrentaba una posible muerte debido al edicto del rey: “¿Quién sabe, Ester, si no has llegado al reino precisamente para una ocasión como esta?”
Hoy hay más personas no alcanzadas por el evangelio que en cualquier otro momento de la historia.
En respuesta, Ester se dio cuenta de que tenía una oportunidad sin precedentes para abordar una necesidad urgente. Así que ayunó y oró, y luego esta reina judía arriesgó su vida en un intento por cambiar la opinión del rey. Administró con fidelidad la gracia única que se le había concedido, y en una asombrosa reversión de un decreto real, Dios usó a una mujer judía para salvar a Su pueblo.
Quiero compartirte esta historia porque, en realidad, creo que es tu historia. Y también la mía.
Para un mundo tan necesitado
¿Te has dado cuenta del tiempo en el que estamos viviendo? Hoy hay más personas no alcanzadas por el evangelio que en cualquier otro momento de la historia. Son más personas que nunca antes las que van por un camino que conduce al infierno eterno sin haber escuchado jamás la verdad acerca del Único que puede darles vida eterna. Eso suena como una necesidad urgente para mí.
Y tú y yo tenemos oportunidades sin precedentes para responder a esa necesidad. Solo piénsalo.
Al apóstol Pablo no le tomaba solo días, sino semanas y hasta meses viajar de una ciudad a otra. A veces a pie, otras veces en barco, ¡y no siempre eran viajes tranquilos! Jamás habría podido imaginar una máquina que te recoge y te lleva por el aire a casi cualquier lugar del mundo en menos de un día. ¡Con bocadillos incluidos!
También le tomaba a Pablo semanas y meses escribir una carta y hacerla llegar a alguien en otra ciudad, y luego semanas y meses para recibir una respuesta. Jamás habría podido imaginar la posibilidad de comunicarse con personas de todo el mundo en tiempo real y en varios idiomas a través de un dispositivo que llevamos en el bolsillo.
Para un evangelio tan glorioso
¿Te has dado cuenta del tiempo en el que vivimos? Sí, hay más personas no alcanzadas por el evangelio que nunca antes en la historia, ¡pero también tenemos más oportunidades para alcanzarlas que en cualquier otro momento!
Sí, hay más personas no alcanzadas por el evangelio que nunca antes en la historia, ¡pero también tenemos más oportunidades para alcanzarlas que en cualquier otro momento!
Dios nos ha colocado por Su gracia, a ti y a mí, en un tiempo único en el mundo donde tenemos oportunidades sin precedentes para atender necesidades eternamente urgentes con las buenas noticias del evangelio. Entonces, ¿qué haremos tú y yo?
No desperdiciemos la gracia que Dios nos ha dado. En cambio, administrémosla fielmente. Cada uno de nosotros debe mirar su vida, ayunar y orar, y hacer todo lo que Dios nos llame a hacer para la expansión del evangelio en todo el mundo.
¿Quién sabe, hermano o hermana en Cristo, si no has llegado al mundo justamente para una ocasión como esta?









