Mostrando a Cristo al servir a otros

Mostrando a Cristo al servir a otros

Era jueves por la mañana hace un par de meses. De una manera que no había planeado (o, mejor dicho, de una manera completamente diferente a lo que había planeado), Dios puso en mi corazón predicar el domingo siguiente (a solo tres días) sobre el cuidado de los niños que necesitan una familia.

Específicamente, el Salmo 10 vino a mi mente, donde Dios se refiere a Sí mismo como el “amparo de los huérfanos” que hace “justicia al huérfano” (ver versículos 14 y 18).

Más tarde, ese día, descubrí que hay una crisis en el sistema de acogimiento familiar en mi comunidad. Y “crisis” es la palabra correcta. Una trabajadora social dijo que es “la peor que hemos visto en décadas.”

Cientos de niños en los condados de nuestros alrededores necesitan un hogar, y muchos de ellos duermen en sofás de oficinas de trabajo social, en hoteles o en refugios para personas sin hogar. En uno de nuestros condados, 46 niños necesitaban un hogar, y no había ninguna familia para cuidarlos.

Cuando la crisis coincide con la providencia de Dios

Ese jueves, un niño en particular ingresó al sistema de acogimiento familiar, y como no había un lugar a donde pudiera ir, durmió en un refugio para personas sin hogar. Tres días después, este niño le pidió a una trabajadora social que lo llevara a la iglesia, y la trabajadora lo llevó justo al lugar donde, casualmente, yo estaba predicando sobre Dios como amparo de los huérfanos (inglés).

Ese día, este niño no solo escuchó acerca del amor de Dios por él, sino que, en una respuesta guiada por el Espíritu a la Palabra de Dios, cientos de personas se inscribieron para explorar la posibilidad de acoger niños, ser mentores de niños que están saliendo del sistema de acogimiento familiar y apoyar a las muchas personas involucradas en el cuidado de los huérfanos.

Cuando Dios pone algo en nuestros corazones para hacer conforme a Su Palabra, debemos hacerlo.

Una familia en particular, que casualmente ya estaba aprobada para acoger niños, se enteró de este niño específico que había estado en el refugio para personas sin hogar, y para el jueves siguiente ya estaban cuidando de él en su hogar.

Hay muchas cosas que podría decir sobre lo que Dios hizo ese jueves por la mañana, el domingo siguiente y lo que Dios está haciendo incluso ahora. Pero por ahora, simplemente quiero animarte. Cuando Dios pone algo en tu corazón para hacer conforme a Su Palabra, quiero alentarte a que lo hagas.

Responde al llamado

Si eres un seguidor de Jesús, el Espíritu de Dios y la Palabra de Dios están vivos y obrando en ti. Te animo a que ores continuamente por sensibilidad a Su Espíritu, de tal manera que, cuando Él reoriente tus planes conforme a Su Palabra, sigas Su liderazgo.

Cuando ayudamos a otros somos una pequeña parte de una gran historia que solo Dios puede escribir para el bien de otros, mi gozo y Su gloria.

Puede ser algo pequeño: que Dios ponga a alguien en tu corazón o mente para orar por esa persona, que ores por ella y luego te acerques a animarla y hacerle saber que estás orando por ella.

O puede ser algo más: que Dios te impulse a compartir el evangelio con alguien que no lo conoce, que te guíe a servir a alguien necesitado, o que te dirija a hacer cualquier otra cosa conforme a Su Palabra.

Para ser claro, no estoy diciendo que sea perfecto en esto, ni que siempre siga el liderazgo del Espíritu de Dios en mi vida. Pero sí digo que, cuando percibo que Él me guía de una manera particular conforme a Su Palabra y sigo Su liderazgo, descubro una y otra vez lo que es ser una pequeña parte de una gran historia que solo Dios puede escribir para el bien de otros, mi gozo y Su gloria.


Este artículo apareció por primera vez en The Commission, el boletín quincenal de Radical con historias del evangelio alrededor del mundo y un mensaje exclusivo de David Platt para ayudarte a seguir a Jesús y darlo a conocer.

Suscríbete


David Platt

David Platt sirve como pastor en el área metropolitana de Washington, D.C. Es el fundador de Radical.

David recibió su doctorado del Seminario Teológico Bautista de New Orleans y es el autor de Don’t Hold Back [No te quedes donde estás], Radical, Sígueme, Contracultura, Algo tiene que cambiar, Before You Vote [Antes de votar], así como los varios volúmenes de la serie Christ-Centered Exposition Commentary [Comentario Expositivo centrado en Cristo]. 

Vive junto con su esposa e hijos en el área metropolitana de Washington, D.C.