Capítulo 4: Yahweh - Radical

Capítulo 4: Yahweh

¿Quién es Dios? ¿Cómo conocemos sus atributos? En este mensaje sobre Éxodo 3, el pastor David Platt recuerda a los cristianos que encuentren su descanso en el soberano Dios del universo. La Biblia nos dice que Dios es santo, misericordioso, fiel e inmutable.

  1. Pon tu fe y esperanza en Él.
  2. Encuentra tu descanso y refugio en Él.
  3. Ofrece tu adoración y afecto a Él.

Si usted tiene una Biblia, y espero que así sea, voy a invitarle a abrirla conmigo en Éxodo 3. ¿Alguien más está contento de que completáramos el libro de Job? Amigos, hemos tenido suficiente de ustedes y todos sus consejos para Job. Atemos un lazo en eso, capítulo 42, y movámonos ahora hacia Éxodo, una historia en el Antiguo Testamento que puede ser el cuadro más claro de redención y salvación que llega a ser una realidad en el Nuevo Testamento; La liberación por parte de Dios de su pueblo esclavizado en Egipto.

Esto nos va a dar un cuadro, una ilustración bien clara de la salvación. Y lo que vamos a hacer en esta mañana es enfocarnos en un texto que nos da la imagen más clara, la más clara demostración y explicación del Nombre de Dios, Éxodo 3, y entonces, vamos a pasar un poco de tiempo en Éxodo 6, buscando lo que significa que Dios sea Jehová, el Gran Yo soy.

  1. Tozer se lamentaba: “ No es un pensamiento alegre que millones de nosotros que vivimos en tierras de Biblias, que pertenecemos a iglesias y trabajamos para promover la religión cristiana, aun tengamos que pasar nuestra vida entera sobre esta tierra sin alguna vez haber pensado o intentado pensar seriamente acerca del ser de Dios” Él dijo: “Así que pocos de nosotros hemos permitido a nuestro corazón contemplar la maravilla del ‘Yo soy’, y por eso estamos pagando un alto precio en la secularización de nuestra religión y en la decadencia de nuestra vida interior.”

Yo pienso que es providencial que Dios nos trajera hoy, en este domingo a este texto, en un mundo de placeres superficiales al estilo “Súper tazón” y todos los juegos que jugamos, que él nos tomaría aparte y nos recordaría la gran realidad de quien es él y mostrarnos ese supremo placer y supremo deleite que solo se encuentran en un conocimiento profundo de Dios. Y así, en respuesta a la cita de Tozer, mi oración es que esto no sea dicho de ninguno de nosotros a partir de hoy, que no nos hemos detenido a contemplar la maravilla del “Yo soy”.

De manera que, lo que vamos a hacer es mirar, comenzando con Éxodo 3. Éxodo 1 y 2 nos dan 400 años de historia en 2 capítulos. 400 años de esclavitud en Egipto, eso es Éxodo 1 y 2. Vemos a Moisés y cómo Dios está soberanamente dirigiéndolo al punto donde concluye en capítulo 2, esto es lo que sucede:

Verso 23, un poquito antes del capítulo 3:

“Mucho tiempo después murió el rey de Egipto. Los israelitas, sin embargo, seguían lamentando su condición de esclavos y clamaban pidiendo ayuda. Sus gritos desesperados llegaron a oídos de Dios,24 quien al oír sus quejas se acordó del *pacto que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob.25 Fue así como Dios se fijó en los israelitas y los tomó en cuenta”

“Un día en que Moisés estaba cuidando el rebaño de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, llevó las ovejas hasta el otro extremo del desierto y llegó a Horeb, la montaña de Dios.2 Estando allí, el ángel del Señor se le apareció entre las llamas de una zarza ardiente. Moisés notó que la zarza estaba envuelta en llamas, pero que no se consumía,3 así que pensó: «¡Qué increíble! Voy a ver por qué no se consume la zarza.»
4 Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:

—¡Moisés, Moisés!

—Aquí me tienes —respondió.

—No te acerques más —le dijo Dios—. Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa.6 Yo soy el Dios de tu padre. Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Al oír esto, Moisés se cubrió el rostro, pues tuvo miedo de mirar a Dios.7 Pero el Señor siguió diciendo:

—Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias.8 Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel. Me refiero al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos.9 Han llegado a mis oídos los gritos desesperados de los israelitas, y he visto también cómo los oprimen los egipcios.10 Así que disponte a partir. Voy a enviarte al faraón para que saques de Egipto a los israelitas, que son mi pueblo.

Moisés le dijo a Dios:

—¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas? —Yo estaré contigo —le respondió Dios—. Y te voy a dar una señal de que soy yo quien te envía: Cuando hayas sacado de Egipto a mi pueblo, todos ustedes me rendirán culto] en esta montaña.

Pero Moisés insistió: —Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes.” ¿Qué les respondo si me preguntan: “¿Y cómo se llama?” —Yo soy el que soy —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “Yo soy me ha enviado a ustedes.” Además, Dios le dijo a Moisés: Diles esto a los israelitas: “El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me ha enviado a ustedes. Éste es mi nombre eterno; éste es mi nombre por todas las generaciones.” Y tú, anda y reúne a los *ancianos de Israel, y diles: “El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: ‘Yo he estado pendiente de ustedes.

He visto cómo los han maltratado en Egipto Por eso me propongo sacarlos de su opresión en Egipto y llevarlos al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. ¡Es una tierra donde abundan la leche y la miel!’ ” Los ancianos de Israel te harán caso. Entonces ellos y tú se presentarán ante el rey de Egipto y le dirán: “El Señor, Dios de los hebreos, ha venido a nuestro encuentro. Déjanos hacer un viaje de tres días al desierto, para ofrecerle sacrificios al Señor nuestro Dios.” Yo sé bien que el rey de Egipto no va a dejarlos ir, a no ser por la fuerza. Entonces manifestaré mi poder y heriré de muerte a los egipcios con todas las maravillas que realizaré entre ellos. Después de eso el faraón los dejará ir. Pero yo haré que este pueblo se gane la simpatía de los egipcios, de modo que cuando ustedes salgan de Egipto no se vayan con las manos vacías. Toda mujer israelita le pedirá a su vecina, y a cualquier otra mujer que viva en su casa, objetos de oro y de plata, y ropa para vestir a sus hijos y a sus hijas. Así despojarán ustedes a los egipcios.”

Así que aquí está el asunto, Moisés está cuidando de sus propios negocios ese día, es un pastor de ovejas. Y él está en una montaña y ve un arbusto ardiendo pero que no se consume, y el arbusto quiere tener una conversación con él. Naturalmente, su atención es atraída, y él comienza a caminar hacia el arbusto. Mientras el arbusto lo confronta, el Ángel del Señor, quien realmente habla más como Dios que por Dios; es Dios manifestándose a sí mismo en este cuadro, dice: “Detente, no te acerques más. Quítate las sandalias, porque el lugar que pisas es santo”. Y ahí Moisés esconde su rostro ante Dios y lo escucha hablar. Y Dios le dice que ha escuchado el grito de su pueblo, y que va a liberarlos de Egipto. Y le dice que la forma en que va a hacerlo es por medio de Moisés. Moisés es el mediador entre Dios y su pueblo.

Entonces, Moisés enseguida hace un par de preguntas: primero, ¿Quién soy yo? Entre todos los israelitas, porque hay un montón de Israelitas, ¿Por qué me estás hablando a mí? Y entonces, la segunda pregunta, muy importante, ¿Quién en el mundo eres tú? Como cuando yo vaya a este pueblo y diga: Estaba teniendo una conversación con un arbusto el otro día, ¿Qué se supone que voy a decirles?” Y ahí encontramos—hay muchísimo más en este pasaje, podríamos pasar meses ahí—pero aquí encontramos eso en lo que quiero que nos enfoquemos: la revelación de Dios a Moisés y a su pueblo.

Saltemos ahora hasta el capítulo 6 bien rápido, porque quiero leer un pasaje ahí que nos ayudará a entender este cuadro, antes de que nos sumerjamos en él. Lo que sucede –y no hemos leído esto en nuestras lecturas bíblicas–, en los capítulos 4 y 5 , Moisés llega a Egipto, hace lo que Dios le había dicho, y las cosas empeoran en vez de mejorar. ¿Le ha pasado a usted algo así? ¿Ha dado algún paso de obediencia en su relación con Dios y encuentra que las cosas fueron más difíciles y no más fáciles como resultado? Y se pregunta ¿Qué sucedió? Pensaba que estaba haciendo esto en obediencia, ¿Por qué está sucediendo esto? Y eso es exactamente lo que le pasa a Moisés.

El final del capítulo 5, mire en el verso 22, Moisés se volvió al Señor y le dijo:

—¡Ay, Señor! ¿Por qué tratas tan mal a este pueblo? ¿Para esto me enviaste?23 Desde que me presenté ante el faraón y le hablé en tu nombre, no ha hecho más que maltratar a este pueblo, que es tu pueblo. ¡Y tú no has hecho nada para librarlo!

Y ahora escuche como Dios responde (6:1) “—Ahora verás lo que voy a hacer con el faraón. Realmente, sólo por mi mano poderosa va a dejar que se vayan; sólo por mi mano poderosa va a echarlos de su país.”

Dios habló a Moisés y le dijo, ahora escuche las similitudes, con lo que acabamos de leer en Éxodo 3:

Yo soy el Señor. Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob bajo el nombre de Dios Todopoderoso, pero no les revelé mi verdadero nombre, que es el Señor.4 También con ellos confirmé mi *pacto de darles la tierra de Canaán, donde residieron como forasteros.5 He oído además el gemir de los israelitas, a quienes los egipcios han esclavizado, y he recordado mi pacto.6 Así que ve y diles a los israelitas: “Yo soy el Señor, y voy a quitarles de encima la opresión de los egipcios. Voy a librarlos de su esclavitud; voy a liberarlos con gran despliegue de poder y con grandes actos de *justicia.7 Haré de ustedes mi pueblo; y yo seré su Dios. Así sabrán que yo soy el Señor su Dios, que los libró de la opresión de los egipcios.8 Y los llevaré a la tierra que bajo juramento prometí darles a Abraham, Isaac y Jacob. Yo, el Señor, les daré a ustedes posesión de ella.” »

Y lo que quiero que notemos es que Dios está diciendo una y otra, y otra vez  “Yo soy el Señor . Ese es mi nombre. Este es mi nombre por el cual debo ser recordado por todas las generaciones, el nombre de mi pacto con ustedes: El Señor”.

Yo Soy

Ahora regresen a Éxodo 3 conmigo, regresemos a Éxodo 3:14, donde Dios responde a las preguntas de Moisés ¿Quién eres tú?” y él le dice “Yo soy el que soy. Diles: YO SOY me ha enviado a ustedes”. ¿Qué significa esto? Subraye ahí, “YO SOY EL QUE SOY” se menciona dos veces YO SOY, YO SOY, y entonces una tercera vez en el verso, “YO SOY me ha enviado a ustedes”.

Ahora, estos son tres cuadros de YO SOY, que es el verbo hebreo que significa SER, algo que es. Y entonces cuando usted tiene el verso 15 que dice: “El Señor, el Dios de sus antepasados” –Subraye EL SEÑOR, ahí, y eso básicamente es una variación sobre el verbo SER, y literalmente significa “Alguien quien es”. Se trata de cuatro consonantes que cuando usted las translitera, es como YHWH.

Usted busca en el inicio y usted ve JEHOVÁ, esas consonantes y ese es el nombre de Dios. Lo vemos más de 6 mil veces en el Antiguo Testamento, solo para mostrar cuán significativo es que, tanto estas tres veces como las muchas veces que vemos ELOHIM, que es un nombre más genérico para Dios, por así decirlo. Y es claro que Dios ha escogido revelarse a sí mismo en el contexto no solo como alguna deidad genérica. Él ha escogido revelarse a sí mismo en el contexto de relación y pacto con su pueblo. Él es el Señor, recordado como el Señor a través de todas las generaciones, lo cual significa que él desea ser conocido como Señor, JEHOVÁ, en este lugar el día de hoy.

El nombre de Dios

¿Qué significa entonces, para él ser el YO SOY, Jehová, y que significa para nosotros ser un pueblo que contempla y se maravilla de él y teme ante la grandeza de su nombre? Esos primeros judíos, israelitas, ellos ni se atrevían a escribir este nombre. Ellos tenían tal reverencia y respeto que escribían ADONAI, que significa Señor, en lugar del nombre de Dios. Hay respeto, reverencia por el nombre de Señor. Así que ¿Qué significa esto? ¿Qué está revelando Dios acerca de sí mismo y de su nombre y entonces, cómo respondemos al Gran YO SOY?

Lo que quiero que hagamos es caminar a través del pasaje completo y hagamos resaltar lo que significa para Dios ser el Señor. Hay un montón de misterio alrededor de lo que significa JEHOVÁ. Y aun en estos pasajes, puede ser un poco confuso porque Dios dice: “Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob bajo el nombre de Dios Todopoderoso, pero no les revelé mi verdadero nombre, que es el Señor.” Esto no significa que esta es la primera vez que vemos al Señor mencionado en la Escritura. Vemos al Señor en todo el camino hacia atrás en el capítulos iniciales de la Biblia. Pero aquí estamos viendo una revelación más profunda de quien es Dios en el contexto de su relación con su pueblo. ¿Qué significa para Dios decir YO SOY? Y quiero que veamos el pasaje completo y destaquemos lo que significa. Cuando Dios dice que él es JEHOVÁ el gran YO SOY, él está diciendo: “Soy Santo”.

La presencia purificadora de Dios

La zarza ardiente es en sí misma una ilustración de la presencia purificadora de Dios. Al Moisés aproximarse a la zarza y recibir la orden de quitarse las sandalias porque el lugar que está pisando es santo, no es que el terreno en sí y por si mismo sea santo, lo es por causa de la presencia de Dios. ¿Y qué significa para Dios ser santo? Cuando pensamos en santidad, pensamos en cosas como una vida sin pecado, una vida de justicia, y eso es parte de ello, conseguimos eso, pero necesitamos darnos cuenta de que la santidad es mucho más profunda, aun mucho más grandiosa que eso. Ser santo significa que Él es perfectamente único, Santo, alguien distinto, alguien diferente. Somos hechos a su imagen y aun así, Dios es radicalmente diferente a nosotros.

1 Samuel 2:2 “Nadie es santo como el Señor.” No hay nadie como nuestro Dios. “no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él!” él es otro, es distinto, es único aparte de nosotros. Él es perfectamente único.  El está completamente separado. Esa es la razón por la que Dios detiene a Moisés para que de estos pasos descalzo. Porque hay una infinita separación, que existe entre el hombre pecador y el Dios santo. Él está separado de nosotros porque él es absolutamente puro. Él es en verdad recto y sin pecado, intocable por el pecado y completamente intolerable con el pecado. Y ese es el problema aquí en este pasaje, es el problema con el hombre, fuimos creados para disfrutar y contemplar la santidad de Dios.

Y lo que vemos en Génesis 1 y 2, que hemos leído es Adán caminando y hablando con Dios, disfrutando de su presencia. Y entonces viene el pecado y lo arruina todo. ¿Odia usted el pecado? ¿Desea usted ver a Dios en toda su belleza y su majestuosa santidad? Y cuando usted odia incluso el menor de los pecados y su vida le guarda hasta de verlos. Usted no quiere tener nada que ver con el pecado porque usted sabe, Hebreos 12 lo dice, “Sin santidad nadie verá al Señor” y aun este pasaje nos indica nuestra necesidad de un mediador, un mediador mayor que Moisés. Tan grande como es Moisés en esta historia, él tiene que detenerse en la presencia de Dios porque él no es santo y nosotros necesitamos un mediador que pueda llevarnos a la presencia de Dios. Alabe a Dios, que hay uno que es mayor que Moisés: Cristo el justo, sin pecado, quien nos da su justicia y santidad por la cual podemos estar ante Dios.

El Santo Dios y juez

Aquí está la realidad, empapémonos de ella, cada hombre, cada mujer, joven, niño o niña en esta sala, un día usted va a estar ante el Santo Dios y juez. Y si usted está ante él en su pecado, con su pecado, usted será arrojado de su presencia por la eternidad. No es un juego. Esto es real ante el YO SOY. Pero la belleza de esto es que si usted llega ante Dios en ese día vestido con la justicia de Cristo, porque usted ha confiado en lo que él ha comprado para usted en la cruz, entonces usted contemplará su belleza, usted lo verá tal como él es y compartirá la eternidad con un Dios santo. Necesitamos a Cristo nuestro mediador.

De manera que, Dios dice: “Soy santo” segundo, “Soy misericordioso”. Alabe a Dios, el Santo Dios es el Dios misericordioso. Vea su misericordia en el verso 7. Me encantan estos versos. Escuche las palabras de Dios, “El Señor Jehová dijo: “Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias.8 Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel.” Y así sucesivamente. ¡Qué cuadro tan increíble! No se lo pierda. El Dios que es majestuoso, santo y maravilloso en gloria, se inclina para salvar a Su pueblo. El ve nuestra condición. Tenemos un Dios que nos ve en el horno de nuestra aflicción.

Hermanos y hermanas, les recuerdo como pueblo de Dios hoy que su dolor nunca, nunca esta fuera del alcance de Dios. Él ve nuestra aflicción, él escucha nuestro llanto. Para Dios ser Jehová significa que él oye el clamor de su pueblo. Cuando clamamos a Dios—pueblo de Dios, cuando ustedes claman a él, sus clamores nunca caen en oídos sordos. Cobren ánimo con esto, esperen en esto, Dios ve nuestra aflicción y escucha nuestro clamor. Él conoce nuestro sufrimiento. “he visto la opresión de mi pueblo”, “conozco bien sus penurias” Dios sabe esto. ¿No pensamos a veces: ‘Dios, tú sabes, te estás dando cuenta de lo que está pasando en mi vida’? Él sabe. De hecho, en Cristo tenemos a alguien que es capaz de compadecerse con nuestra debilidad, tenemos alguien que se ha identificado con nosotros en el sufrimiento. ¡Qué gloriosa verdad! Él ve nuestras aflicciones, él escucha nuestro llanto, conoce nuestro sufrimiento y recuerda su pacto.

Dios sabía

Ahora, es importante cuando escuchamos “Recordar” eso no significa que Dios se había olvidado de ellos por 400 años. Dios sabía. De hecho, recuerde que antes en el Génesis 15, cuando Dios le dijo a Abraham, “Debes saber que tus descendientes vivirán como extranjeros en tierra extraña, donde serán esclavizados y maltratados durante cuatrocientos años”. Él había dicho antes que esto iba a suceder, y dijo también que los liberaría de tal esclavitud, y eso es exactamente lo que está pasando aquí. Dios nunca olvida su amor hacia su pueblo, él nunca olvida su amor hacia su pueblo. Jehová es misericordioso. “Yo soy Santo”, “Yo soy misericordioso”, “Yo estoy siempre presente” Eso es lo que Dios le dice a Moisés en el verso 12. ¿No es lo que vimos a todo lo largo del Génesis? Cuando estábamos leyendo los patriarcas, vimos a Dios diciendo: “Estaré contigo”, “estaré contigo”, una y otra, y otra vez.

Pongámonos en los pies descalzos de Moisés

Ahora, él viene a Moisés. Ahora pongámonos en los pies descalzos de Moisés por un momento. Usted le está hablando a un arbusto, y Dios le dice a usted, un esclavo, un plebeyo, un pastor de ovejas, una persona común. “Tú vas a ir al gobernador de toda la tierra, al Faraón, y le vas a decir que libere y deje ir a todos sus esclavos.” Y Moisés inmediatamente comienza diciendo lo que usted y yo probablemente diríamos: ¿Por qué yo? ¿Qué significa esto que me pides que haga? Y me gusta cómo Dios le responde a esto. Notemos lo que Dios no dice, lo que usted no ve a Dios decir es, “Bueno, escucha hermano, tú eres el mejor prospecto que tengo para este asunto. Tú creciste en la corte de Faraón, conoces a los egipcios, tú conoces bastante bien a los hebreos también, así que hombre, estamos buscando entre una minoría y tú eres el mejor prospecto que conseguimos. Y así que te vamos a enviar a ti, ¡puedes hacerlo hombre!” No es así, afortunadamente.

Ahora, algunas de estas cosas respecto a Moisés son ciertas. Dios tenía, incuestionablemente, una dirección soberana sobre cada paso hasta este fin. ¿No es bueno saber que hay un Dios obrando detrás del escenario quien está trayendo, orquestando para unir todo esto para nuestro bien y su gloria? Y ciertamente todas esas cosas eran ciertas, pero Dios no dice: “Moisés, aquí está el porqué te escogí a ti” Aquí están estos requisitos, aquí están tales cualidades, etc. Él responde: “Estaré contigo”. En otras palabras, “Moisés, no importa quién eres tú hermano, yo estoy contigo” y esto no se trata de ti tanto como se trata de mi”.

¿Qué tal si Dios actualmente decidiera llamarnos para cosas en nuestras vidas no por nuestras habilidades y calificaciones, sino para guiarnos a un lugar donde seamos radicalmente dependientes de su presencia? Eso es lo que vemos en toda la escritura. ¿Verdad? Todos esos héroes de la fe en el Antiguo Testamento, Josué 1:5 “Estaré contigo, no te dejaré ni te desampararé” nosotros hasta cantamos acerca de eso. Jueces 6, Gedeón, estaré contigo. Jeremías 1:8, Jeremías, estaré contigo. No pase esto por alto, el llamado de Dios a servir está siempre acompañado por la promesa de la presencia de Dios.

Mamá y papá en este salón, ¿se siente abrumado? Hombre o mujer en este lugar, ¿se siente abrumado? ¿Con el trabajo – la situación en la que Dios lo ha puesto? Sepa esto: Dios es Jehová, el siempre presente que no deja solo a su pueblo. Él le dice a Moisés, “ Tú vas a Faraón y hay tres señales que voy a darte que son una demostración de mi poder.” Estas tres señales, cuando piensas en ellas, se trata de Dios mostrando intencionalmente su poder.

Tenemos la primera señal: El bastón y la serpiente, la cual para ser honesto, con esta es que yo chequeo si yo soy Moisés. No quiero mi bastón convertido en serpiente. No soy un gran fanático de las serpientes, no me va bien con ellas, yo arrojaría mi bastón y si se vuelve serpiente, yo saldría de aquí, especialmente si ustedes me piden que agarre la serpiente. Ahora, yo sé que hay personas a quienes les gustan las serpientes y piensan que ellas son agradables, pero yo estoy pensando que si hay una serpiente, yo agarraría una pala, no una serpiente. Pero aun si usted fuera una de esas extrañas personas que le gusta tocar serpientes, — debería aplastarlas, no jugar con ellas—aun si usted fuera una de esas personas que le gusta tocar serpientes, usted sabe que no la agarra por la cola, es como una receta para el desastre. Si usted tiene suficiente valor para tocar una serpiente, usted la agarra cerca de la cabeza y el cuello, asegurándose de saber donde están esos colmillos. Y así Dios le dice a Moisés, agárrala por la cola. ¿Es esto sentido del humor? ¿Por la cola? ¿Por qué?.

La serpiente: era símbolo del poder egipcio

Bueno, aquí está el cuadro, y usted ve a los historiadores hablar acerca de la cobra, la serpiente que era símbolo del poder egipcio. Cuando usted se fija en la corona del Faraón, el adorno siempre está asociado con una serpiente. Es una imagen de idolatría. Y Dios está diciendo muy claramente “yo soy Señor.” Un cuadro de una mano que se torna leprosa y entonces es sanada. “Yo soy Señor, tengo poder sobre la enfermedad” y también el cuadro del Nilo, cuyas aguas se convierten en sangre, es un asunto que está en el capítulo 4, y lo veremos aun más en las plagas, pero el Nilo era como un Dios en Egipto. El Nilo era la razón por la que Egipto tenía prosperidad y fertilidad. Era una fuente de vida. Dios dice: “Yo soy el que tiene autoridad sobre la vida y la muerte”, así que el cuadro aquí es Dios diciendo: “Yo soy el todopoderoso” Este es el porqué, después de Éxodo, Moisés canta al Señor y dice: “ Jehová es un guerrero, él es mi fortaleza. Es Jehová. Él es quien tiene todo poder, siempre presente, todo poderoso.”

Ahora, vamos a profundizar aun más. Él dice: “voy a darte estas señales, pero entonces tenemos esta palabra, este verbo:; “Yo SOY EL QUE SOY” “YO SOY” “Diles que YO SOY te envió” ¿Qué significado tiene esto en sí mismo? Bueno, pensando en esto, Dios está diciendo “Yo soy auto existente, yo soy” apuntando al hecho de que Él es, siempre ha sido y siempre será. Él no debe su existencia a nadie más. Él no fue creado. Él no fue traído a la existencia.- Él siempre ha sido. Él no tiene origen. Si usted me preguntara cómo yo llegué a existir, cómo llegue a ser quien soy, yo primero, obviamente, le mostraría a mis padres y entonces a otras personas en mi vida que han tenido influencia en quién soy.

¿Quién te hizo?

Si usted le fuera a preguntar a Dios ¿Quién te hizo? No habría respuesta porque él no fue hecho. Él es. Ese es el punto. Él es auto existente, sin origen, y no solo auto existente, sino auto suficiente. Dios está diciendo: “ YO soy auto suficiente. Existo en y por mí mismo, no dependo de nadie más para mi existencia”. Él es totalmente independiente. Nosotros no somos así. Piense sobre esto, que en este mismo momento, en este salón, somos personas dependientes. Dependemos del oxigeno en este momento para respirar. Dependemos de la comida y el agua hoy para vivir, o aun en un sentido, dependemos de las relaciones con otras personas. Dios diciendo y revelándose a sí mismo como el YO SOY es la realidad que él no depende de nadie más- Él es en cada manera, auto sostenible y auto suficiente.

Me encanta el salmo 50. ¿Recuerda lo que dice ahí?

“Pues míos son los animales del bosque, y mío también el ganado de los cerros. Conozco a las aves de las alturas; todas las bestias del campo son mías. Si yo tuviera hambre, no te lo diría, pues mío es el mundo, y todo lo que contiene.”

¡Oh! Si alguna vez pensaste que necesitaría algo de comida, no estoy tocando a tu puerta, yo me auto sostengo” Él no tiene origen. Él es auto existente. Y él no tiene necesidades. Él es autosuficiente, sin necesidades.

Ahora, escuchamos eso y decimos: “Bien, pero, necesitamos darnos cuenta que un pensamiento se apodera de nuestras mentes, aun de nuestras mentes cristianas, la idea de que Dios nos necesita. La gente dice: Porque nos creo Dios? “Él nos creo porque él necesitaba compañía.” No. Dios no estaba solitario en tal medida que Él necesitara compañía. Dios no tiene necesidad de compañía, Dios no tiene necesidad de nuestra adoración.

Me gusta lo que dice Tozer aquí. El dice “ aunque todos nosotros seres humanos quedáramos ciegos repentinamente, todavía el sol brillaría durante el día y la luna de noche, porque ellas no necesitan nada de los millones que se benefician de su luz. Así que aunque todos los hombres de la tierra se convirtieran en ateos, esto no afectaría a Dios en ninguna forma.

Él es lo que es en sí mismo sin relación con ningún otro. Creer en él no le añade nada a su perfección. Dudar de él no le resta nada en absoluto.” Él no necesita nuestra compañía. Él no necesita nuestra adoración, y aun con lo tanto que hablamos al respecto aquí, Él no necesita nuestro discipulado tampoco. La realidad es que Dios no nos necesita para dar a conocer su gloria alrededor del mundo. Él nos involucra en su misión, no porque él nos necesite, sino porque nos ama y porque él nos invita a unirnos a él en el emocionante gozo de conocer y esparcir su gloria a los confines de la tierra. Dios no tiene necesidades.

Sigamos adelante aquí, YO SOY. Él está diciendo: Yo soy eterno. Esto se relaciona con su auto existencia, pero más particularmente con respecto al tiempo. Dios no tiene comienzo, Dios no tiene final. Nos tiene pasado, Él no tiene futuro. Él es eternamente presente. Él siempre ha sido lo que es, y siempre será lo que es. ¿Entendieron esto? Porque eso es un dolor de cabeza en la práctica. Él ha sido siempre lo que él es, y Él siempre será lo que siempre es. “Yo soy eterno” salmo 90, “Señor, tú has sido nuestro refugio generación tras generación. Desde antes que nacieran los montes y que crearas la tierra y el mundo, desde los tiempos antiguos y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios.

Como la zarza ardiente, nuestro Dios nunca se queda sin combustible. Su gloria nunca se apaga. Me encanta este “YO SOY”, su gloria nunca se apaga y su belleza nunca se desvanece.

¿Sabe usted lo que esto significa? Solo piense en la maravilla de esto justo aquí, por toda la eternidad. Piense acerca de esto—por toda la eternidad, porque Dios es infinito en belleza e infinito en gloria, eso que por toda la eternidad estaremos descubriendo más y más y más y más y más y más y más de su gloria. Pensamos acerca del cielo y pensamos, “ Bueno, si el cielo va a ser perfecto, sé que va a ser perfecto, pero ¿Será perfectamente aburrido? ¿Qué es lo que vamos a hacer para siempre? Vamos a conocer y experimentar la gloria de un Dios que nunca se desvanece.

La eternidad de Dios

Stephen Charnock escribió un discurso sobre la eternidad de Dios. Y es una cita profunda, pero quiero compartirla con ustedes. Él dijo: “Cuando disfrutamos a Dios, lo disfrutamos en su eternidad. Después de muchas edades, los gozos de Dios serán tan deliciosos y satisfactorios como lo han sido desde ese primer momento en que los probamos con nuestro hambriento apetito. Cuando la gloria de Dios se levante sobre ustedes, esta se extenderá tan lejos que después de pasados millones de años, tantos como la arena del mar, el sol, a la luz de cuyo rostro ustedes vivirán, será tan brillante como en su primer aparecer. Estará tan lejos de dejar de fluir que fluirá tan fuerte, tan pleno, como la primera comunicación de sí mismo para con usted en gloria. Dios es siempre vigoroso y floreciente; un acto puro de vida, despidiendo nuevos y frescos rayos de vida y luz a sus criaturas, floreciendo con una eterna primavera, y conteniendo los mejores deseos, formando su interés, placer y satisfacción, con una infinita variedad, sin ningún cambio o sucesión, él tendrá diversidad para incrementar sus deseos y eternidad para perpetuarlos. Este será el fruto de gozo de un infinito y eterno Dios.”

Desearía poder escribir eso. No puedo esperar para experimentar esto. Quiero conocerlo más y más y más cada día, todos los días. “Yo soy eterno” “Soy inmutable” incambiable, “sin sombra de variación”, dice Santiago. Malaquías 3:6, “Yo Jehová no cambio”. Y estas son realmente, buenas noticias, porque obviamente, si Dios llegara a ser peor, sería algo malo, pero también si Dios cambiara para mejor, eso no sería bueno ¿Por qué? Porque al momento en que él cambiara para mejor entonces estaría claro que él no era infinitamente bueno desde siempre, y él sí lo es. Cuando usted es infinitamente bueno, no es posible cambiar para mejor o peor. “YO SOY, no cambio”, ahora, si su perfección nunca cambia, piense en sus promesas.

Siguiente: “YO SOY fiel” Vaya al capítulo 6 conmigo. Esta es una de las razones principales por las que yo quiero ir aquí, capítulo 6, versos 6,7 y 8. Y quiero que ustedes hagan lo siguiente, quiero que tomen un lápiz o un bolígrafo y que subraye cada vez que vea que Dios haga una promesa y comienza la promesa con las palabras “ Yo haré” o “voy a” . Así que busque “Yo haré”, solo subráyelo cada vez que lo vea. Busque Éxodo 6:6, y cuéntelos…

6 Así que ve y diles a los israelitas: “Yo soy el Señor, (el único, el numero uno) y voy a quitarles de encima la opresión de los egipcios. Voy a librarlos de su esclavitud; voy a liberarlos con gran despliegue de poder y con grandes actos de *justicia.7 Haré de ustedes mi pueblo; y yo seré su Dios. Así sabrán que yo soy el Señor su Dios, que los libró de la opresión de los egipcios.8 Y los llevaré a la tierra que bajo juramento prometí darles a Abraham, Isaac y Jacob. Yo, el Señor, les daré a ustedes posesión de ella.” »

En tres versos cortos y compactos, usted encuentra siete sólidas promesas de Dios.

Ahora, ¿Puede usted subrayar una frase más? Usted la ve en el mismo inicio, en el medio, al final, ¿La notó usted? Yo soy el Señor. El nombre del Señor, Jehová “ Yo soy Jehová”. De manera que subráyelo en el principio del verso 6, en medio del verso 7 y entonces, en la última línea del verso 8. Él dice en el inicio, en el medio y ahora al final “Yo soy el Señor” no se lo pierda. Dios está diciendo: “Aquí está mi nombre, yo soy Jehová”. Y él está mostrando la grandeza de su nombre y el contexto de sus promesas hacia su pueblo, y estas cosas van juntas aquí. Él está diciendo “Yo voy a ser fiel. Soy fiel a mis promesas, las promesas que les di a Abraham, Isaac, Jacob y aun más atrás que eso, yo soy fiel a lo que he dicho que haré”.

¿Qué es lo que él está prometiendo aquí?

¿Qué es lo que él está prometiendo aquí? ¿Qué son estas declaraciones? Bien, él promete liberación, “Voy a quitarles la opresión”. “Voy a librarlos” esta es una promesa de libertad, de liberación, ustedes van a ser libres, pueblo de Dios, van a ser libres, el dice—liberación. Segundo, el promete redención. voy a liberarlos con gran despliegue de poder y con grandes actos de justicia. Se trata de libertad a un precio, un precio de redención. Redención, demostración de poder, mano poderosa, “voy a librarlos”. Tercero: la promesa de adopción: “ Haré de ustedes mi pueblo” literalmente “ ustedes me pertenecen, yo como su padre”.

Yo no sé si ustedes vieron esta historia de Haití la semana pasada o un par de semanas atrás. Y en una nota al margen, alabe a Dios que algunos de nuestros miembros, quienes han estado sirviendo en Haití con el Ministerio de Deportes Vapor, han regresado a salvo. Esta historia la voy a leer para ustedes:

Arno, era un pequeño niño haitiano que tenía casi tres años de edad y era inseparable del Señor Pingüino. El afelpado pingüino con la palabra “AMOR” inscrita sobre él, era su objeto más preciado. Arno era un huérfano y su pingüino siempre estaba con él. Se lo habían regalado justo después de su nacimiento, Una pareja holandesa, quienes estaban en proceso de adoptarlo casi desde el mismo comienzo de su vida, lo habían unido a él desde los dos meses de edad. Y el pingüino representaba una promesa de que ellos vendrían a recogerlo. El proceso de adopción tomó dos años, un periodo de tiempo considerado adecuado para determinar que no quedaban parientes que pudieran reclamar al niño. De manera que Richard y Rowena Pet, la joven pareja holandesa, querían ansiosamente ser papa y mamá de Arno. Y ellos habían luchado con la infertilidad por años antes de decidir adoptar. Y mientras esperaban la adopción de Arno, Rowena quedo embarazada.

En Agosto pasado ella dio a luz a Jim, quien fue dejado al cuidado de parientes mientras Richard y Rowena volaban a Haití en Enero para buscar a Arno y completar el proceso de adopción. Arno estaba tímido en su primer encuentro, pero después de 30 minutos con sus padres adoptivos, el tomó la mano de Rowena y guió a la pareja holandesa en un paseo por el orfanato en Puerto Príncipe, donde él había pasado la mayor parte de su corta vida. Él empezó a llamarlos papi y mami.

Richard compartió su gozo con un amigo en un correo electrónico. El escribió: “ Llegamos al orfanato con un sentimiento un poco extraño, Estábamos como a una esquina y enseguida alcanzamos a ver a Arno caminando hacia nosotros. Él avanzó bien hasta que estuvo como a medio metro de distancia, pero entonces entró en pánico. La mujer del orfanato nos ayudó y como media hora después él tomó la mano de Rowena por primera vez. Lo siento pero no puedo evitar llorar al momento en que estoy digitando esto, Arno ha estado mostrándonos todo en el orfanato. Él nos mostró un carro viejo que ellos tienen para que los niños jueguen. Él estaba sosteniendo una postal de cumpleaños que le enviamos en su segundo cumpleaños.”

Los padres adoptivos a menudo se quedan en el Hotel Villa en un distrito particular de Puerto Príncipe. Ahí es donde Richard y Rowena llevaron a Arno. Ahí es donde ellos estaban cuando vino el terremoto y ahí es donde murieron juntos. Las cámaras de televisión holandesas estaban filmando durante la frenética búsqueda realizada por un equipo internacional de rescate. Arrojado ahí entre los escombros estaba el inconfundible pajarito de juguete azul con blanco, el Señor Pingüino marcado con la palabra amor, que iba a todas partes con Arno. Ese juguete los ayudó a hacer su primer contacto con el pequeño niño. Lo que las cámaras no mostraron fue que los encontraron a los tres entrelazados, como si Richard y Rowena hubieran tratado de poner brazos protectores alrededor de Arno mientras el mesón empezaba a derrumbarse. El desastre cruelmente destruyó la nueva familia, creando y dejando atrás a su propio huérfano en Holanda.

Los cuerpos de Richard, Rowena y Arno Pet fueron trasladados a Holanda juntos, tal como ellos habían sido hallados, juntos, entre los escombros del hotel. Ellos habían sido una familia por algunas horas, pero una familia de todos modos. Arno tuvo una vida corta y trágica, pero él terminó esa vida en los brazos de un padre y una madre.

Leo esta historia y sentirlo

Mientras leo esta historia, no puedo más que caer de rodillas tembloroso ante esta realidad. Piénselo. Jehová lo ha visto a usted, lo ha buscado, y él lo ha buscado a usted a un gran costo. La redención tiene un precio que hace posible la adopción y él ha enviado a su único hijo para que ustedes puedan llegar a ser sus hijos e hijas. Promesa de adopción. “Haré de ustedes mi pueblo”, Alabado sea el Señor, la promesa de adopción y a seguidas la promesa de posesión, posesión de la tierra que por años y generaciones él había prometido. Dios está diciendo: “Voy a ser fiel”.

Ahora, aquí está la pregunta: ¿Cómo sabe usted que esto va suceder? ¿Cómo usted sabe que Dios va a ser fiel a sus promesas? ¿Ha hecho usted alguna vez una promesa antes de estar completamente dispuesto a cumplirla, y ha hecho lo mejor que puede por mantenerla, usted pensaba que podía, pero algo sucedió en el camino que hizo imposible que usted la cumpliera? ¿Le ha sucedido eso? ¿Cómo sabe usted que eso no sucede con Dios?. Seguro que él hace promesas, pero ¿Cómo sabemos que definitivamente va a suceder?

Siguiente parte: Jehová “YO soy soberano”, regresamos al capítulo 3 aquí, y usted ve que Moisés está encarando resistencia y usted ve a Dios decir: mire el capitulo 3: 19, rápidamente, Dios dice: “Yo sé bien que el rey de Egipto no va a dejarlos ir, a no ser por la fuerza”. Escuche ahora el verso 20: “Entonces manifestaré mi poder y heriré de muerte a los egipcios con todas las maravillas que realizaré entre ellos. Después de eso el faraón los dejará ir”. No se trata de Dios haciendo promesas en base a deseos o esperanzas, este es Dios diciendo: “Esto es lo que va a suceder” y él dice que sus planes y sus propósitos siempre se cumplen. El es soberano.

Ahora, hemos hablado sobre esto ya en Génesis, solo para recordarles una y otra, y otra vez, de principio a fin, que esta soberanía de Dios no excluye la responsabilidad del hombre. Mientras usted lea esta semana y usted vea hablando acerca del corazón endurecido de Faraón, subraye cada vez que vea eso. Y va a encontrar que son diez las veces que la Biblia dice que Dios endureció el corazón de faraón, y son diez también las veces que dice que Faraón endureció su corazón . Suceden ambas cosas juntas, ¿Cómo es que esto va junto? Inexplicablemente amigos, recuerden que la soberanía divina y la responsabilidad humana, es un misterio, pero está ahí: Dios es soberano y Él guarda sus promesas. Y Él cumple sus planes. “Yo SOY soberano”

“YO SOY justo”. Al final del capítulo 3, Dios dice a los israelitas “ ustedes despojarán a los egipcios”. Lo que quiero es traer algo a recordación con este cuadro aquí. Ellos habían sido tratados injustamente como esclavos por todo este tiempo, 400 años. “Dios ¿Dónde está la justicia en esto?” esto nos recuerda ser muy cuidadosos cuando medimos la justicia de Dios basados en eventos de corto plazo, porque la realidad de la escritura nos enseña que Dios es justo que Él reinará y la justicia reinará de la mano de Dios en el final.

Poniendo todo esto junto

Y poniendo todo esto junto: “Yo soy santo” “Yo soy misericordioso” “Yo soy siempre presente” “ Yo soy todopoderoso” “Yo soy auto existente” “Yo soy auto suficiente” “ Yo soy eterno” “Inmutable” “Soberano”, “justo”, todo esto puesto junto a este ultimo “Yo soy Dios”. Y esta es la clave—este debe ser el tema principal de Éxodo, si no, uno de los principales temas. En medio del politeísmo y el panteísmo de la cultura egipcia esparcida en toda la tierra, Dios va a dejar muy claro que Él es Dios. Ustedes verán una y otra vez en esta historia “Los egipcios sabrán que yo soy Jehová. Yo soy Dios, el Señor, no todos esos otros dioses”

Ahora, lo que vamos a ver en los siguientes días mientras leemos esta semana, vamos a ver cómo responden los Egipcios, cómo Moisés responde, cómo los israelitas responden. La pregunta para nosotros esta mañana es ¿ Cómo responderemos nosotros a Jehová? Y quiero poner ante ustedes tres simples, pero significativas respuestas: Una: poner su fe y esperanza en Él. Quiero decirle a todas y cada una de las personas no hay nada ni nadie digno en este mundo de su fe y esperanza. No hay nadie más. Él es el Señor. Esta es la confesión de fe del Antiguo Testamento, que veremos dentro de alguna semanas en Deuteronomio 6: 4-5, el “Shema”, la firme confesión de fe del Antiguo Testamento, “Dios es el Señor” “No hay otro como él. “Un solo Dios” “Dios es el Señor”.

Pero entonces la asombrosa realidad que veremos en el Nuevo Testamento, el contundente hallazgo en el Nuevo Testamento es que ¿Quién es el Señor? ¡Jesucristo es el Señor! Cristo es el Señor! usted va a encontrar eso en Juan 8—un día, vamos a llegar a Juan 8 y él va a estar sosteniendo una conversación con algunos líderes religiosos y ellos van a estar hablando con él acerca de Abraham. Él va a decir: “Hombre, Abraham me vio” y ellos dirán “¿Qué?” y el les dirigirá la mirada y les dirá “Antes que Abraham fuese YO SOY”. Usando exactamente la misma palabra que está en la traducción griega de Éxodo 3:14.

Ahora, si yo fuera a llevar a ustedes y mirarlos y decirles: YO SOY. Ustedes pensarían “Usted es extraño” pero cuando Jesús lo dice, ellos quieren apedrearlo porque ellos saben que él se está igualando a sí mismo con Jehová, Dios. “Yo soy el pan de vida”, “Yo soy la luz del mundo” “Yo soy la puerta” “Yo soy el buen pastor, el gran pastor de las ovejas” “Yo soy la resurrección y la vida” “ Yo soy el camino, la verdad” “Yo soy”, “Yo soy”, “Yo soy”, una y otra, y otra vez. “Yo soy Jehová” y por eso es que Romanos 10: 9-10 dice: “que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo”.

De manera que ésta es la invitación para cada persona en particular en este salón, confesar a Cristo como Señor!. Así es como somos salvos. ¡Confesar a Cristo como Señor!, como Jehová, quien vino, quien descendió para salvar, quien vino a nosotros, tomó nuestros pecados sobre sí mismo en la cruz, se levantó de la tumba en victoria, y ha ascendido a la diestra del Padre. ¡Cristo el Señor! y cuando usted confiesa eso en su corazón y con su boca, usted será salvo. Ponga su fe y su esperanza en él, y una vez que lo haga, pueblo de Dios, halle descanso y refugio en él. Halle descanso en el inmutable, eterno, infinitamente buen Señor. Encuentre su refugio en él en medio de los tiempos difíciles, yo sé que a lo largo de este salón, cosas confusas están aconteciendo en su vida. Halle descanso y refugio en Él. Adéntrese y vea cómo estas verdades tienen enormes implicaciones para su vida. No ponga su atención en las circunstancias difíciles que le rodean. No se enfoque en  lo que Moisés hizo –¿Qué voy a hacer ? ¿Qué acerca de mí? ¿Cómo voy a hacer esto?” Los israelitas, generación tras generación de esclavitud. “¿Cuál es el asunto?” pero la realidad es lo que Dios lo está llamando a hacer. No se enfoque en las circunstancias, sino, ponga su enfoque en el carácter de aquel que lo ha llamado y sepa que él ve su aflicción y él escucha su llanto y él sabe su sufrimiento. Y él es inmutable, eterno, autosuficiente, auto existente, santo, misericordioso, justo y soberano, y Él está obrando en todas las cosas para su bien.

Confíe en su carácter cuando usted no sepa porqué esto está pasando en su vida. Esto es lo que vemos una y otra vez, Dios dice: “Yo soy el Señor” “Yo soy el Señor” “Yo soy el Señor”. Cuando usted no sabe porqué esto está pasando en su vida, solo venga adentro y confíe en que él es el Señor. Él es Jehová. Descanse y refúgiese en esto. Y entonces dele su adoración y afecto a él. Empápese de esto: el mismo Dios, el mismo Dios que es adorado y servido y seguido por Moisés en las montañas es el mismo Dios cuya presencia está con nosotros en este momento.

Él está con nosotros

YO SOY. Él está con nosotros. De modo que dele adoración y afecto. Cuando usted conoce a Jehová, la religión rutinaria ya no es tolerable. No jugamos con Jehová. La adoración casual ya no es posible, hablando aquí específicamente. Ahora, nos reunimos juntos, y en la adoración casual, como que no podemos ajustar nuestras mentes y corazones y nuestras voces en Jehová y nos aburrimos en el proceso. Así que ante Jehová, nos reunimos juntos completamente, con nuestros rostros, sobre nuestras rodillas y levantadas las manos!. Quiero ser cuidadoso aquí porque no hay dudas de que las expresiones externas, las expresiones emocionales, aun en la adoración, pueden ser peligrosamente engañosas.

Pero al mismo tiempo, cuando conocemos a Jehová verdaderamente, lo amaremos apasionadamente. Y experimentaremos una exaltación de nuestros sentimientos hacia Él que nos arropa, que sobrepasa todo lo demás en este mundo. Y si nuestros sentimientos están atados a otras cosas , entonces arrepintámonos de eso y démosle todo nuestro afecto, toda nuestra adoración. Que nuestros corazones se sintonicen con él y solo él. La adoración casual ya no es posible. La rendición total ya no es opcional. Esa es la batalla en el corazón y en la vida de Moisés, que estamos viendo ocurrir. “Moisés, no es tiempo de revisar tu hoja de vida ante Dios para ver tus calificaciones, la realidad es que tú has recibido un mandamiento directo, y cuando Jehová habla, tú obedeces” Oh pueblo de Dios, cuando Jehová habla, seamos un pueblo que obedece a Dios. No importa qué, obedecemos.

Y finalmente, cuando nosotros conocemos a Jehová y su adoración y su afecto están en nuestros corazones, entonces la misión global ya no es negociable. Porque si él es el Señor y hay millones de personas en el mundo que no saben que él es el Señor, entonces debemos invertir nuestras vidas en darlo a conocer entre las naciones.

FIN.

David Platt

David Platt sirve como pastor en el área metropolitana de Washington, D.C. Es el fundador de Radical.

David recibió su doctorado del New Orleans Baptist Theological Seminary [Seminario Teológico Bautista de Nueva Orleans] y es el autor de Don’t Hold Back [No te quedes donde estás], Radical, Sígueme, Contracultura, Algo tiene que cambiar, Before You Vote [Antes de votar], así como los varios volúmenes de la serie Christ-Centered Exposition Commentary [Comentario Expositivo centrado en Cristo]. 

Vive junto con su esposa e hijos en el área metropolitana de Washington, D.C.

LESS THAN 1% OF ALL MONEY GIVEN TO MISSIONS GOES TO UNREACHED PEOPLE AND PLACES.

That means that the people with the most urgent spiritual and physical needs on the planet are receiving the least amount of support. Together we can change that!