Estamos llamados a ir más lejos
Las formas tradicionales de llevar el evangelio al mundo han demostrado ser profundamente insuficientes. El modelo tradicional de envío hace que unos pocos vayan, mientras la mayoría de los cristianos no participa en el papel que Dios le ha dado en su misión. Y la forma tradicional de dar concentra recursos donde ya hay acceso al evangelio, dejando escasez justo en los lugares donde Jesús es menos conocido.
Creemos que Jesús será conocido en todo lugar cuando todos los cristianos vivan con una visión global para sus vidas, y cuando los lugares menos alcanzados por el evangelio cuenten con los recursos necesarios para que puedan conocer a Jesús.
Las formas tradicionales de llevar el evangelio al mundo han demostrado ser profundamente insuficientes. El modelo tradicional de envío hace que unos pocos vayan, mientras la mayoría de los cristianos no participa en el papel que Dios le ha dado en su misión. Y la forma tradicional de dar concentra recursos donde ya hay acceso al evangelio, dejando escasez justo en los lugares donde Jesús es menos conocido.
Creemos que Jesús será conocido en todo lugar cuando todos los cristianos vivan con una visión global para sus vidas, y cuando los lugares menos alcanzados por el evangelio cuenten con los recursos necesarios para que puedan conocer a Jesús.
Nuestro enfoque tiene dos partes. Producimos y distribuimos contenido que proporciona una visión global para que todos conozcan a Jesús, en todo lugar. E invertimos recursos para que las personas conozcan a Jesús donde es menos conocido.
CONTENIDO QUE IMPARTE VISIÓN
INVERSIÓN PARA PROVEER RECURSOS
Nuestras Soluciones
Creemos que cuando los cristianos ven y escuchan lo que Dios está haciendo alrededor del mundo, sus corazones se despiertan para vivir con mayor fe, valentía y urgencia. A través de nuestros recursos y documentales, buscamos abrir los ojos a la realidad del avance del evangelio entre los menos alcanzados y motivar a las personas a vivir vidas que produzcan fruto hasta que todos conozcan a Jesús, en todo lugar.
Se estima que 3.2 mil millones de personas no tienen acceso al evangelio. Ellas nacerán, vivirán y morirán sin conocer el amor de Jesús porque viven en áreas con poca o ninguna presencia del evangelio. Juntos, a través de diversos esfuerzos evangelísticos, estamos compartiendo las buenas noticias del evangelio con quienes nunca antes han escuchado el nombre de Jesús.
Seguir a Jesús no debe ser una idea vaga; es una realidad diaria que requiere sabiduría, guía y herramientas prácticas. Una de las mayores necesidades de los creyentes hoy es contar con recursos claros, bíblicos y confiables que les ayuden a vivir su fe. Estamos comprometidos a equipar a los discípulos con el conocimiento y las herramientas que necesitan para crecer, multiplicarse y perseverar en Cristo.
Muchas áreas de difícil acceso carecen de recursos teológicos y oportunidades de discipulado bíblico. Juntos, trabajamos para conectar los esfuerzos evangelísticos con programas de discipulado a largo plazo, procurando plantar iglesias sostenibles, dirigidas por nacionales, que sirvan a sus comunidades por generaciones.
Millones de personas alrededor del mundo enfrentan crisis devastadoras y carecen de necesidades básicas. Estos momentos revelan la fragilidad de nuestra humanidad, pero atender estas necesidades es un acto de gracia que restaura dignidad y esperanza. A través de ayuda humanitaria que proporciona apoyo a quienes están en necesidad urgente, nos esforzamos por mostrar compasión hasta que todos conozcan a Jesús, en todo lugar.
Una de las mayores necesidades en lugares de difícil acceso es que se formen y se multipliquen nuevos líderes nacionales fieles, para que puedan servir, proteger y fortalecer a las iglesias locales. Juntos, estamos comprometidos a desarrollar y enviar nuevos líderes nacionales de iglesia para servir a la iglesia en las zonas menos alcanzadas.

