Jesucristo
\Jesucristo es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre. Sin dejar de ser el Hijo eterno de Dios, se hizo plenamente humano en su encarnación, vivió una vida sin pecado, murió en la cruz y resucitó de entre los muertos. Por medio de su sacrificio expiatorio, los cristianos pueden recibir la salvación y una nueva vida.

